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martes, 5 de agosto de 2014

En busca del Tesoro

Esta es una receta de tortilla de patatas escondida en el interior de un pimiento.


Ingredientes:
2 Pimiento por persona (elegir aquellos de cabeza más ancha, rectos y huecos, más o menos del mismo tamaño)
5 o 6 Patatas pequeñas (cortadas a dados, son para hacer una tortilla de patatas)
2 o 3 huevos (los suficientes para hacer la mezcla de tortilla de patatas)
2 o 3 chistorras
Unas tiras de jamón cortadas a daditos.
Método:
Pelar y cortar las patatas en dados. Se frien y se condimentan al gusto con sal y perejil. Mientras se frien las patatas preparamos los pimientos lavados, para ello se corta la cabeza (la parte de la rama del pimiento) de forma que deje una opertura para luego rellenarlos, y de manera que el corte sea plano.
Una vez fritas las patatas, se mezclan con los huevos batidos y salpimentados, la mezcla no debe quedar muy líquida, se le añade el jamón, y la chistorra troceada y salteada previamente.
Rellenamos con la mezcla los pimientos con ayuda de una cuchara y un pincho o algo alargado para ayudar a bajar la mezcla a lo largo del pimiento.
Se frien los pimientos poco a poco, en una sartén con medio dedo de aceite, girandilos de vez en cuando para que se haga por todas partes. Cuando esten los pimientos fritos, se retiran.  El truco para que no salga la mezcla de tortilla del pimiento es sellarlo primero. Para ello, se sujeta el pimiento relleno y se frie la boca de este unos 30 segundos, asi cuando dejamos el pimiento plano para que siga su cocinado, la mezcla no se saldrá.

sábado, 5 de abril de 2014

Empanadas bien rellenas

Esta receta es muy sencilla y está riquísima. 

La saqué de la maravillosa revista Cocina vegetariana, del número de marzo de este año. Os la recomiendo encarecidamente

Además, es una muy buena propuesta para quedar bien en cualquier comida de compromiso del fin de semana, y es muy versátil, pues el relleno se puede variar según los gustos del consumidor. Yo la he variado con lo que tenía por casa, así que cada cual que haga sus variantes.

Ingredientes:
- Obleas de empanadilla ya hechas
- Ajetes tiernos
- Puerro
- Nueces
- Champiñones
- Salsa de boletus caramelizado a la reducción de Pedro Ximenez (tenía un bote por casa y no sabía cómo gastarlo, así que aproveché para las empanadas)

En una sartén con un chorrito de aceite se hace un sofrito con el puerro y el ajete picados, se pican las nueces y se añaden. Se trocean los champiñones y se añaden. Por último, se añade la salsa de boletus y se revuelve todo para que quede bien ligado.

Se ponen las obleas en la bandeja de horno.





Se pone en medio el relleno de la sartén.




Se tapan las obleas con otra oblea encima.




Y se pone en el horno previamente precalentado, a 200 ºC durante 10-12 minutos, hasta que queden las puntas doraditas.



Nosotros lo acompañamos con un suculento puré de calabacín y zanahoria. 

¡Buen provecho!

domingo, 2 de marzo de 2014

Arroz salvaje a la naranja

Sí, soy arrocera, será por la ascendencia valenciana, aunque reconozco que sólo me gusta el arroz que cocino yo o mi familia, no suelo pedir arroces en restaurantes. Manías que tiene una.

Me encanta el arroz salvaje, me gusta su nombre porque me da la sensación de que voy a comer algo exótico y sabroso, como tomar ambrosía de los Dioses o comer algún tipo de maná sagrado. Pero a parte de la sugestión y fantasías de cada uno, la verdad es que el arroz salvaje es sabroso y viste mucho los platos.

La receta no es mía, es una variante que he probado de una que leí en la revista Cocina vegetariana, del número de enero de 2014. Si tenéis curiosidad, es una revista que te provoca una gula increíble y las recetas parecen sencillas, ésta es la primera que voy a probar yo, pero con unas cuantas variantes, para adecuarla a mis gustos y a los ingredientes que tenía por casa.

A lo que vamos. 

Ingredientes:

- 200 gr de arroz salvaje
- Medio puerro picado
- 4 ajos tiernos picados
- 1 zanahoria rallada
- Zumo de 2 naranjas
- Piel de 1 naranja rallada (¡Polvo de Hada de Invierno!)
- Seitán casero (aprovecho el que hice ayer, opcional)
- Caldo del seitán (u otro caldo, incluso agua)
- Aceite
- Sal
-Hierbas provenzales

Preparación:

Rehogar en un poco de aceite el puerro y los ajos tiernos hasta que queden hechos. Añadir la zanahoria, la ralladura de naranja y los taquitos de seitán y rehogar un poquito todo.

Por otra parte, hacer el zumo de naranja y añadirle tanto caldo hasta conseguir 1/2 litro de líquido. Calentar a parte en una ollita.

Echar el arroz en la sartén con las verduras , voltear un poco para que todo quede mezclado y añadir el líquido de la ollita. Poner sal y hierbas provenzales al gusto y dejarlo cocinar durante 20 minutos, hasta que el arroz quede seco.


Está bueno, tiene un sabor un tanto peculiar, algo dulce, pero está bueno, yo lo repetiré.


¡Y a disfrutarlo!

sábado, 1 de marzo de 2014

Burritos de verdura

Llega el fin de semana y tras pasarnos la semana haciendo bondad en las comidas nos entran unas ansias caníbales de comer veneno puro... ¡pero debemos aguantar! hay que encontrar fórmulas para comer sano y a la vez que nos excite el paladar como si fuese un suculento manjar.

Esta idea es una chorrada, lo sé, pero creedme que no se echa en falta la carne y es muy fácil de hacer.


Ingredientes:

- Tortillas de maíz (las típicas para hacer burritos y fajitas)
- Puerro
- Ajo
- Col
- Zanahoria rallada
- Aceitunas troceadas
- Guindilla troceada
- Tomate
- Espárragos trigueros
- Calabacín

Preparación:

Se cortan las verduras y se sofríen en una sartén. Yo lo hago por separado para que cada comensal se prepare su burrito como más le guste. En mi caso, la zanahoria y las aceitunas las dejo crudas, me gustan más. Además, se pueden poner otros ingredientes: cebolla, coliflor, ajo tierno, maíz, pimiento asado... ¡lo que más os guste!

Para aderezar, un chorrito de salsa de tomate... ¡pero es fin de semana! podemos excedernos y poner salsa brava, alguna salsita de setas (le queda realmente bien) o bien mayonesa, ketchup y mostaza.

¡A disfrutarla!

jueves, 27 de febrero de 2014

Seitán casero

Los productos ecológicos, biológicos y saludables  en general pecan de ser algo más caros que los "normales", y este factor económico a veces nos puede echar hacia atrás para comprarlos.

Por eso la mejor opción es hacerlos nosotros mismos siempre que se pueda, se "pierde" tiempo, pero se gana sabor y ¡euros!.

En este caso, el seitán, uno de los llamados sustitutos de la carne, proteína vegetal en su totalidad (aunque no sé por qué, ya que su base es el gluten, que es un hidrato... la magia de la cocina). De  todas maneras, para mi gusto no tiene sabor a carne, como suelen intentar venderlo, sino más bien a nada (según cómo lo aliñes algo de sabor cogerá) con textura a pan de molde o tortilla. No es un sabor desagradable, es curioso, pero para nada sustituye la textura de un chuletón o de una pechuga de pollo.

Aunque requiere tiempo, es muy fácil de hacer, y además es baratísimo, así que ¡no hay excusa para no probarlo!

Ingredientes:

- 1/2 kg de harina de trigo normal, la de toda la vida
- 300 ml de agua
- Verduras varias
- 1 cucharada de salsa de soja

Proceso:

Se mezcla la harina y el agua hasta hacer la típica masa de pan. Si con 300 ml no tenemos suficiente, se añade lo que pida la masa ;) y se amasa hasta que no se nos quede pegada en las manos.

La bola de masa que nos queda se deja en un bol sumergida en agua entre 45 minutos y una hora. Aprovecharemos este rato para hacer ¡lo que nos dé la gana! Ir a comprar, leer, escribir, hablar por teléfono, ver un culebrón venezolano...

Pasado el tiempo de reposo en agua, ésta se tira y la masa, que queda como viscosilla, se lava en agua limpia como si fuera ropa, apretujando y amasando. El agua sale muy blanca, tenemos que ir cambiándola unas cuantas veces. ¡Ojo! cuando cambiéis el agua, pasadla por un colador grande, pues la masa se va desprendiendo e iréis perdiendo bolitas si no lo coláis.


Este proceso es algo engorroso, pero necesario. Iréis viendo cambios en la masa, se hace escurridiza, algo más oscura y sobre todo más pequeña. Esto sucede porque está perdiendo el almidón con el agua (por eso se queda blanca) y nos quedamos sólo con el gluten (que es más oscurito). es prácticamente imposible que el agua os quede transparente del todo, así que cuando la veais ligeramente turbia y la bola ya no tenga trazas blancas, lo dais por lavado.


Mientras hemos estado lavando la masa, habremos puesto una ollita con agua a hervir y con las verduras que más nos apetezcan para que coja sabor. En este caso, puse una cucharada sopera de salsa de soja, puerro, col, una cebolla, apio y unos cuantos dientes de ajo.

Cuando la masa ya está lavada, la introduciremos en el agua previamente calentada y la dejaremos hervir a fuego lento entre 45 minutos y una hora. Este proceso sirve para que el seitán se haga y para que podamos utilizarlo como ingrediente.



Una vez hervido, el seitán se deja enfriar en su propio caldo. Una vez frío, ya se puede utilizar.



Por ejemplo, se puede hacer en filetes, a la plancha con sal y pimienta para acompañar algún otro plato. En mi opinión es mejor hacerlo a la plancha o salteado que en caldo, ya que es blandito y a la plancha se puede conseguir algo más de consistencia.


En la foto, el seitán a la plancha acompaña un suculento puré de patatas mezclado con verduritas salteadas (zanahoria, ajo tierno, pimiento rojo y trocitos de aceituna).

Si sobra algún trozo (yo suelo hacer dos bolitas), el seitán sobrante se guarda en la nevera con el caldo donde se ha cocido para que no se seque. Puede durar unos cuatro días, pero yo lo máximo que lo he guardado han sido dos días, así que no sé qué tal aguanta en realidad.

¡Buen provecho!




jueves, 20 de febrero de 2014

La Pizza en tus manos





Por razones del destino, en ocasiones llega a tus manos algo que buscabas... quizá un poder sobrenatural, quizá un don otorgado por las deidades antiguas, o tal vez un atisbo de comunicación energética, aunque también podría ser que tus sentidos se agudizan, como los de un superhéroe de carretera y estás mucho más atento a la información que buscas y en cuanto la encuentras... ¡ZAS en Toda la Boca! Ahí está el objeto de tu misión en esta vida.

La cuestión, es que deseaba encontrar una receta que pudiera combinar la deliciosidad y sabrosidad de los condimentos de una buena pizza, pero sin utilzar harina. ¿Por qué? Porque mi idea a la hora de introducir recetas de cocina en este blog, es la de explicar aquellas cuyos ingredientes de cocina recen con la disociación de alimentos a la hora de comer (intentaré siempre que pueda poner recetas que no mezclen Hidratos con Proteínas, que no sean de origen vegetal, y que las frutas estén en compota o similar para poderlas comer junto a un plato de comida).

LA PIZZA EN TUS MANOS

INGREDIENTES:

Para crear la Masa:

1 Coliflor mediana de tamaño
150 gr - 200 gr de Queso semi o curado (no muy fuerte de sabor, aunque a gusto del consumidor)
1 Chorrito de aceite de oliva
1 o 2 huevos  (los que te pida col)

Aderezo para la Masa:

1 pellizco y pico de sal
1 pellizco de pimienta molida
1/2 cucharada de comino en polvo
1 cucharada de Albahaca

 Ideas Para una Pizza explendida:

Una:

1 Tomate natural rayado y otro en finas laminas
1 Buen Puñado de espíncas (las que te pida la base de la pizza, vamos)
1 Queso de cabra en rodajas (unas 5 o 6 rodajas, según el tamaño de la base de la pizza)
1 Puñadito de nueces
100 gr - 150gr Queso Mozzarela rallado (al gusto)
Oregáno al gusto
Chorro de Aceite de Oliva al gusto

Otra:

1 Tomate natural rayado y otro en finas laminas
100 gr - 150 gr Queso Mozzarela rallado (al gusto)
Ajos tiernos en finas tiras
Champiñones en finas rodajas
1 Tomate natural rayado y otro en finas laminas
Oregáno al gusto
Chorro de Aceite de Oliva al gusto


PROCESO PARA ELABORAR LA MASA:


En primer lugar, vamos a rallar la coliflor, con un rallador normal. Aunque parezca tedioso, no se tarda ni cuesta tanto tiempo. Por otro lado, batimos el huevo. 

Mezclamos el queso, la col rallada y aderezamos al gusto con sal, pimienta y albahaca (podemos ir probando la mezcla de sabores), finalmente añadimos el huevo batido. Lo mezclamos bien. 

En un papel adecuado para usar en el horno, formamos una base de pizza con la mezcla (puedes darle la clásica forma redonda o bien cuadrada, rectangular, en forma de ovni... como más te guste). Todo bien compactad y chafadito (sin darle un excesivo grosor).

Al horno, con unos 180 o 200 grados, calor por todas partes. El tiempo... entre 15 y 20 minutos, cada horno es un mundo. La masa quedará algo doradita (no debe quemarse). El huevo y el queso ejercerán su magia secreta y hará que todo quede pegadito. Mientras transcurre el período de descanso de la masa en horno, podemos aprobechar para preparar los ingredientes que van a ir sobre la masa.

DECORAR LA MASA AL GUSTO:

Una vez han pasado esos veinte minutillos de horneado, sacamos la masa y empezamos a decorar, planteando sobre el lienzo culinario nuestra obra pictorica más sabrosa. He dado dos ideas para aderezar la pizza, y no sabría cual decir cual es la más buena, pues las dos son opciones son deliciosas ¡De todas formas, la imaginación es poder, así que ejercitad vuestras neuronas y dejad que fluyan torrentes de ideas con sabor a pizza!

Buen Probecho!!!











domingo, 9 de febrero de 2014

Pizza time!




Domingo, día por autonomasia para comer bien, y generalmente mal. Si apetece una pizza, porqué en lugar de comprarla ya hecha no aprovechamos que hoy tenemos más tiempo y la hacemos nosotros?

Hacer pizza en casa es más fácil y rápido de lo que se cree y el resultado es mil veces más sabroso  que cualquier engendro precocinado y recalentado.

Imbuidos como estamos con el espíritu post reforma hoy hemos querido preparala con una harina que no sea de trigo y sin mezclar con proteínas, pero la receta base de la masa se adapta a cualquier harina y combinación de ingredientes que queráis.


Pizza de vegetales (para 4 raciones generosas)

para la masa:

- 500 gr de harina de centeno o de espelta
- 2 cucharadas de aceite de oliva, en este caso aromatizado al romero
- 250ml de agua tibia
- 25 gr de levadura fresca
- 1 cucharadita de sal
- 1 cucharadita de azúcar
- albahaca seca
- orégano
- aceitunas verdes picadas (opcional)


para cubrir:

- 1 berenjena pequeña en rodajas
- 1/2 pimiento italiano en juliana
- 1/2 cebolla a rodajas
- tomate triturado
- concentrado de tomate
- espinaca fresca en juliana
- champiñones
- queso rallado

Primero deshacemos en el agua templada una cucharadita de azúcar, y luego añadimos la levadura a trocitos. Una vez disuelta dejamos reposar unos minutos mientras preparamos la harina.
En un bol mezclamos la harina de centeno con la sal, las hierbas y el aceite. Añadimos a esta mezcla el agua con la levadura y trabajamos con las manos la masa hasta que la harina esté bien integrada. Dejamos la bola de masa en un bol cubierto con un paño de cocina y en un ambiente cálido para que leude durante unos 20 - 30 minutos para, o hasta que al presionar con el dedo la masa ésta no vuelva a subir.

Una vez el bollo haya doblado su volumen precalentamos el horno a 220º, y lo amasamos en una zona enharinada hasta que la masa sea elástica y no se pegue en las manos. (NOTA: la harina de centeno necesita bastante harina para el amasado, por lo que recomendamos trabajarla rápidamente y extenderla enseguida en la bandeja de horno).
Añadimos entonces si queremos las aceitunas picadas y las integramos bien en la masa.
Preparamos una fuente de horno con papel de hornear y extendemos la masa tan fina como queramos nuestra pizza.




Sobre la masa extendemos la salsa de tomate y las verduras que hayamos elegido, y por supuesto el queso que más nos guste.




Introducimos la pizza en el horno a 220º con calor arriba y abajo durante unos 30 minutos o hasta que las verduras estén a nuestro gusto.


Que aproveche!!!