miércoles, 5 de noviembre de 2014

Muffins de zanahoria y canela

La idea no es mía, sino de un blog estupendo llamado La Muffinería. Aunque creo que hace tiempo que dejaron de publicar recetas, las pocas que hay tienen una pintaza estupendo, os recomiendo que la husmeéis.

Pues bien, para mis muffins me he basado en su receta base y la he modificado a mi gusto con lo que tenía por casa. 


Ingredientes:

- 150 gramos de harina (100 gramos de harina de trigo + 50 gramos de harina de kamut)
- 1 cucharadita de las de café de levadura química en polvo
- 150 gramos de azúcar moreno (la próxima vez pondré menos, para mi gusto algo dulces, aunque a todo el mundo le ha encantado así)
- 1 huevo
- 125 ml de leche de soja (yo tengo un envase de yogur lavado, para tener la medida a punto)
- 3 cucharadas de aceite de girasol
- 2 zanahorias ralladas (unos 100 gramos aproximadamente)
- 1 cucaradita de las de café colmada de canela
- 1 puñado de nueces troceadas + tantas medias nueces como muffins para la decoración


Elaboración:

Primero mezclamos los ingredientes secos polvosos (harina, azúcar, levadura, canela), luego la zanahoria rallada y las nueces troceadas.

Después, añadimos la leche de soja, el aceite y el huevo batido, y mezclamos todo bien hasta que quede amalgamado.

Lo ponemos en las flaneras (yo tengo bandejita de silicona de 12 huecos) y decoramos media nuez (la próxima vez pondré más nueces, están muy buenas y le dan un puntillo apetitoso).

Lo introducimos en el horno previamente precalentado unos 15 minutos a 180ºC, depende de lo grandes o pequeñas que sean las flaneras. Probad a pincharlas con un palillo, si sale limpio es que ya están hechas.

Y aquí el resultado:


 Sí, se ven rosas, pero es porque la cámara de mi móvil está enamorada... es broma, simplemente no es la mejor cámara del mundo. El aspecto real de los muffins es doradito y apetitoso, no una pantera rosa con sarampión.

Os animo a probar la receta, está buenísima y es facilísima de hacer.





 

miércoles, 8 de octubre de 2014

Sopa de remolacha

Aprovechando que aún hay días de calor, os presento una sopa fría que está buenísima y, además, es bonita, con ese color carmesí tan intenso.

Ingredientes:

4 tomates
1 remolacha hervida
10 aceitunas verdes sin hueso
Media cebolla tierna (yo pongo un cuarto)
4 cucharadas soperas de aceite
2 cucharadad soperas de vinagre
3 vasos de agua
Sal y orégano al gusto


Preparación:

Se pelan los tomates y se añaden todos los demás ingredientes. Se bate todo hasta que quede homogéneo y sin grumos.
Servir y degustar.

jueves, 28 de agosto de 2014

Paté de Zanahoria y Frutos Secos

Hace ya un tiempo que descubrimos esta receta y desde entonces prácticamente desayunamos tostadas de este paté cada día. Es un plato muy equilibrado y energético para darte ese impulso necesario por las mañanas. Esta receta es súpersencilla y os animo a realizarla y darme vuestra opinión, además sale un "pozal" de paté que os dará para más de una semana ;).


Ingredientes necesarios:

- 5 Zanahorias bien grandes
- 4 Dientes de ajo
- Fruto seco escogido (en mi caso mezclum de avellanas y pipas de calabaza)
- Aceite de Oliva
- Sal
- Eneldo
- Pasta de miso o salsa de soja (ingrediente opcional)
- Semillas de lino (ingrediente opcional)


1º paso:

Se ponen a hervir en un cazo las zanahorias y los dientes de ajo pelados. Cuando este la zanahoria cocida, se para el fuego y se retira el agua 3/4 partes del agua. En principio tendria que haber unos 100 - 150 ml de agua. Si te gusta más pastoso y menos cremoso dejar menos cantidad de agua. Seguidamente se añade la pasta de miso si de dispone de ésta y se deja enfriar un poco.

2º paso:

Se añade el fruto seco escogido, en mi caso mi preferido que es la avellana. Las cantidades son variables en función del fruto seco escogido, pero para que os hagáis una idea es un buen puñado (25 - 30 avellanas enteras). Se añaden también, el eneldo (a gusto), un chorrito pequeño de salsa de soja si no se dispone de miso, las semillas de sésamo (espesante natural y muy completo) y un buen chorro de aceite de oliva.
Con la batidora se tritura todo, y cuando quede una pasta se corrige de sal (yo la añado al final ya que la pasta de miso y la salsa de soja son muy saladas).

Y c'est fini! ya lo tenemos. Nos aguanta perfectamente en la nevera una semana y media

lunes, 18 de agosto de 2014

Sopa fresquita de pepino

Aprovechando la invasión pepinil que tenemos en la nevera, he decidido finiquitar unos cuantos pepinos con una sopita de verano. 

Es una receta fácil y rápida que va estupendamente para cenar ligero.

Ingredientes:

4 pepinos
1 yogur griego
1 medida de yogur de leche de soja
Hojas frescas de hierbabuena
Sal y pimienta al gusto

Elaboración:

Se pone todo en la batidora y se sirve. ¡Facilísimo! En este caso, yo lo he acompañado de una fantástica tortilla de calabacín.

¡Vaya festival de sabores!

Capriccio de Bocaccia

Esta es una receta alternativa de Focaccia.



Ingredientes:

Una medida de agua (en mi caso utilicé una taza de desayuno)
1/3 de medida de aceite de oliva (puse un tercio de aceite de la taza de desayuno)
Harina (para este caso aproximadamente fueron unos 300 gr. pero se emplea la harina necesaria, ya que vas echando harina a la mezcla líquida hasta que queda la masa maleable)
Hierbas provenzales
sal
Queso mozzarella, queso para pizza rallado
Sobrasada
Olivas
Levadura de panadero, una pastilla
Tomate en rodajas

Proceso:

Hacer la masa: En un recipiente ponemos el agua y el aceite y la pastilla de levadura. Mezclamos. Vamos añadiendo poco a poco la harina y mezclando, añadimos una pizca de sal y hierbas provenzales al gusto. La mezcla se irá haciendo más densa hasta que llega un punto en que cuesta de manejar. Amasamos con las manos varios minutos, notando que tenga un tacto y textura maleable. Hacemos con la masa una bola y la dejamos reposar una hora, tapada con un paño. La mezcla de agua y aceite demandará la cantidad de harina necesaria, si nos pasamos echando harina, se puede corregir añadiendo un poquito de agua y aceite hasta conseguir el punto en el que la masa se maneja bien para poderla extender y dar forma.



Bandeja de horno: Colocar un papel adecuado para hornear. Sobre el papel de horno echar un puñadito de harina y extender.



La base: Una vez ha reposado la masa, la dividimos en dos y volvemos a amasar con ayuda de un poco de harina que espolvoreamos sobre la mesa de trabajo y sobre la masa. Con un rodillo extendermos las dos dandole la forma de la bandeja de horno. Una de las bases la colocamos en la bandeja de horno. Ponemos sobre la masa una parte de queso rallado (la cantidad varía con el gusto de cada uno, puede oscilar entre 100 y 200 gr). Aderezamos con un poco de hierbas provenzales y un chorrito de aceite. Sobre esta base, colocaremos la otra base y por los lados la sellaremos con ayuda de los dedos, uniendo los lados. Ahora aderezamos al gusto: Trocitos de sobrasada, rodajas de olivas sin hueso, queso (reservamos la mitad), un chorrito de aceite y hierbas provenzales.







Hornear: El horno se precalienta unos 10 minutos. Introducimos la bandeja al horno y a unos 200 grados horneamos 15 minutos. Sacamos del horno y colocamos unas rodajas de tomate y más queso rallado que habíamos reservado y otro chorrito de aceite. Horneamos 5 minutos más. Los tiempos y temperaturas de horno son relativos, pues no todos los hornos de casa rinden igual.



A disfrutar!!!


sábado, 16 de agosto de 2014

Salchicas veganas

Después de bastante tiempo sin pasarme por aquí hoy os traigo una receta sencilla y muy sabrosa para hacer vuestras propias salchichas veganas. 
Yo he utilizado dos recetas diferentes, una para hacer salchichas alemanas de Dimensión Vegana y otras para hacer algo más parecido a un chorizo, de Vegetalytal.

Os pongo la receta de Dimensión Vegana y al lado las modificaciones que yo he hecho:

250 grs de gluten 
3 cucharadas de pan rallado (yo he prescindido de él)
2 cucharadas de harina blanca normal (he utilizado maicena)
½ cucharadita de azúcar
½ cucharadita de pimienta negra molida
½ cucharadita de pimienta blanca
2 cucharadas de orégano
1 cucharadita de sal (o más al gusto)
½ cucharadita de cominos molidos
½ cucharadita comino en grano
2 dientes de ajo picado
2 cubitos de verduras desmenuzado (he usado la misma cantidad de agua pero de caldo que ya tenía preparado)
1 cebolla mediana picada bien pequeña
1 taza de agua
½ taza de vino blanco (no tenía y no lo he puesto)
zumo de ½ limón
1 cda de mostaza

Y la receta de los choricillos:

150 g. de gluten de trigo.
40 g. de harina de garbanzos (no tenía y usé de maicena, podéis improvisar)
200 ml. de caldo vegetal
1/2 c/c (cucharita de café) de nuez moscada rallada.
1 c/c de pimentón (puede ser dulce, picante o ahumado, o una mezcla).
1/2 c/c de ajo en polvo. (no tenía y no le puse)
1/2 c/c de cebolla seca en polvo 
2 c/c de salsa de soja.
1 c/c de aceite de oliva 
1 c/c de orégano seco.
1/3 c/c de pimienta negra molida.
1/2 c/c de sal marina.

La mecánica en ambas recetas es la misma, primero mezcláis los ingredientes secos y luego le añadís los líquidos. El gluten es algo chicloso y cuesta trabajar pero se ha de amasar un poquito para que quede todo integrado, os ha de quedar algo así:




Luego enrollaremos esta mezcla en papel film y lo ataremos con cuerda como si fueran unas morcillas:



Como veis aún me queda mucho que aprender en el noble arte de hacer chorizo :D
Una vez atados los introducimos en una olla con agua hirviendo y los cocemos durante unos 45 minutos aprox. Ojo porque si nos pasamos quedan muy duros, el tiempo dependerá del tamaño y grosor que le deis a la salchicha, podéis verificar el punto de cocción pinchando la masa para ver si está cocida ya.
Retiramos del fuego y como podéis ver respecto de la foto anterior han crecido:



Dejamos enfriar hasta que podamos manipularlas y ya se pueden desenvolver, este es el aspecto final 



Podéis tomarlas así tal cual pero están mucho más sabrosas con un toque de sartén y calentitas, en este caso me las preparé con unos tomatitos cherry y estaban deliciosas! 
Duran unos 6 dias en la nevera y se pueden congelar durante seis meses.
Buen provecho!



viernes, 15 de agosto de 2014

Mermelada de moras salvajes

¡Qué fácil es hacer mermelada y qué buena que está!

Lo bonito de esta receta no es su elaboración, que es sencilla, sino el proceso de recogida de ingredientes, esto es, ir de caza de moras que, más que silvestres, son salvajes de lo que pinchan.

Un buen amigo nos recomendó recogerlas a primera hora de la mañana o en las últimas horas de la tarde y, aunque no me quedaron claros los motivos, así lo hicimos.

Aquí, la receta.

Ingredientes:

1kg de moras
400gr de azúcar moreno
Zumo de un limón

Elaboración:

Unas horas antes de ponerse con la cocción de la mermelada (puede ser la noche de antes), se mezclan las moras previamente lavadas con el azúcar y se deja macerar. Así se consigue sacar el juguito de las moras.

Después, se pone la mezcla en una olla, se añade el zumo de limón y se remueve a fuego lento hasta conseguir la textura deseada, esto es, entre 45 minutos y 1 hora.

Por último, se pasa la batidora apenas un segundo si queremos dejar la mermelada más fina.

Ahora sí, ya tenemos la mermelada. Se puede conservar en la nevera durante una semanita para consumirla o se puede poner en botecitos al baño María para que nos dure mucho más tiempo (según un libro de recetas de unas monjitas que no recuerdo su título, hasta dos años).

Simplemente... ¡Riquísima!